
miércoles, octubre 28, 2009
lunes, octubre 26, 2009
"Malvón" -el folletín- (1º entrega)
(Clickeando la etiqueta "Malvón" de abajo se pueden leer las partes anteriores)
01.
En vísperas del almuerzo, Plagiaro dijo: “Voy a comprar cigarrillos”. “Traeme un Jockey a mí”, le pidió su mujer, sumergiéndose en la salsa primavera para los fideos.
Pero Plagiaro nunca volvió. La salsa se enfrió, y la mujer crió arrugas pidiendo por la aparición con vida de su esposo.
“Un nuevo caso López” titularon los diarios. Pero a razón de la verdad, Plagiaro, en ese día especial, pasando frente a un balcón, habíase enamorado perdidamente de un malvón. Sí, de un malvón: Pelargonio, Geranio o Pelargonium hortorum -sé igual-
02.
¡Bramaban las periodistas del canal local!; transpiraban el maquillaje formando charcos viscosos sobre el escritorio celestito del nuevo decorado. “Otro caso de impunidad”, repetían. “Impunidad”, “Impunidad”, “Impunidad”. “Nuestra sociedad se vio conmovida otra vez por…” decían indignadas las comunicadoras sociales (sin títulos) mientras se les corría el rimel y una secretaria velluda las depilaba sin que la cámara las tomara; porque a ellas el fragor de la noticia las tenía plenamente ocupadas mientras en las cocinas de sus casas los platos sucios se amontonaban.
03.
La opinión pública local se dividió: “Plagiaro está en España con los montoneros
quemando la plata de Born”, decían algunos. “El viejo está gagá, debe andar perdido, ya va a volver”, decían otros. “Lo secuestró una red de prostitución para la tercera edad”,
arriesgaban los más osados…
04.
Nada de eso era cierto.
Plagiaro siempre había sido un alma exquisita, refinada, sensible, que escondía estas virtudes en la cara de marioneta de la oficina de machimbre de la Muni. ¡Un cargo administrativo! ¡Él, que lloraba de amor por el derrotero espiritual de Simone Weil!. “Ah, si yo hubiera estado a su lado, hubiera sido su amor, cómplice y todo”, decía cuando hacía un alto en la lectura del concepto de plusvalía. ¡Ah, Marx, Rosita, Leoncito! Pero él nada que ver con el realismo socialista; a él lo perdía el neobarroso y la poesía joven local de los ´90...
Los libros de Siesta, Del Diego, Belleza y Felicidad, Eloísa Cartonera y todos los que traía la Correveidile eran su ruta; sus libelos de caballería que lo hacían imaginarse un quijote en un medio hostil, atrasado, poco receptivo a las metáforas y metonimias pero sí a los monosílabos: “¡iiiiiiéééé! ¡Néééé!”… “Realismo cabeza”, ése era el canon; ¡y que Harold haga “Bloom”!
05.
Plagiaro, cincuentón sensible, amigo de Brad Pity y de su “Club de la Pelea”; eternos críticos de todo aquello que no pueden hacer… y al fin y al cabo: ¿qué hacer en este pueblo-purgatorio de aspirantes a punteros?
Leer, pues. Leer mucho, y bien.
Visitar a sus poetas amigos: a Nümen Montaraz, en su abadía bananera, disfrutando del devenir en silencio; o a Lisandro de Macedonia clasificando la banda de sonido de su cabeza en forma de discos, pispear sus libros de místicos medievales... ¡la vida entera refulgía en cada encuentro; sus amigos tenían su aleph portátil allí donde anduvieran! De cada reunión, miles de puntas que seguir... un rizoma de lecturas llamándolo como un cartel luminoso...
06.
El Periodista Operador puso Los Mirlos de fondo y dijo: “Solana, te fuiste como una rata”. Después se fue a tomar un café con el Pacha Escobar al bar del centro, en mesa contigua a la de la bella juventud diletante-tardía y ociosa…
El caso de la desaparición de Plagiaro crecía. La opinión pública local se movilizó. La Poeta Maldita que Deshonra su Apellido dejó los preparativos de casamiento con un efebo, y cual la vidente de Páez Vilaró (padre) recorría las calles olfateando el olor de Plagiaro, al que había conocido después del Último Caudillo Gobernador y otros ilustres decadentes. “No me iré de este mundo sin una última revolcada con Plagiaro”, repetía La Poeta Maldita que Deshonra su Apellido a quien quisiera oírla. “Poeta sin obra, porque la hace en la cama”, decía. “Tengo su sabor a ajenjo en un recodo de mi oreja izquierda, todavía” (y pedía que uno oliera ahí donde ella indicaba).
07.
Plagiaro quemaba retinas en su estudio.
El entorno aparecía como una visión fantasmagórica, borrosa: meros molinos de viento.
¡Un gusto refinado que no encontraba objeto! ¡Nada que pudiera entender una psicologuita de la UCA!
Su mujer, simple servidumbre; Plagiaro deambulaba cual Vincent Price, mirando los anaqueles repletos de libros, añorando una materialización mágica de su visión poética de la vida…
Hasta que la encontró, sí, en forma de malvón. ¡Un malvón! ¡Y el de la vecina más odiada del barrio!
08.
Había salido a comprar cigarrillos y, premonitoriamente, le vino a la mente aquél viejo tango:
“¡Malvón!/ Humilde flor/ que se arrincona;/ y en su aroma/ que se asoma/ me retoma/ el corazón.”
Y así fue, silbando esa melodía de Arona, que el flechazo sucedió: desde el balcón de la vecina el rojo florecido del malvón lo encandiló, báh, ¡a su corazón!
Las hojas reniformes parecían querer abrazarlo desde las alturas. ¡Imposible sustraerse, al llamado de ese híbrido amor!
09.
¡Toda la poesía leída resurgía desde su interior! ¡Era la energía, la nafta de su motor!
Presto, se trepó a un andamio pegado al balcón de su incipiente amor; y lo raptó. Nada le importó, ni su vecina, ni su mujer, ni su trabajo, ni su pasado; supo enseguida que de ahí en adelante viviría para su malvón.
10.
Y corrió, corrió; al ritmo del latido de su corazón.
¡Desde 5to grado de la escuela no sentía esa adrenalina; cuando regalaba chupetines a su novia Myriam! -amor prohibido- (prohibido por los hermanos de esta). “Si te acercás a la Myriam, te cagamos a palo, flaquito”. Ahora era lo mismo: el tótem de la cultura occidental cristiana se erguía sobre él, de golpe: era la regla; la prohibición; podría andar con quien quisiera, ¡menos con un malvón!
(Continúa el próximo lunes)
01.
En vísperas del almuerzo, Plagiaro dijo: “Voy a comprar cigarrillos”. “Traeme un Jockey a mí”, le pidió su mujer, sumergiéndose en la salsa primavera para los fideos.
Pero Plagiaro nunca volvió. La salsa se enfrió, y la mujer crió arrugas pidiendo por la aparición con vida de su esposo.
“Un nuevo caso López” titularon los diarios. Pero a razón de la verdad, Plagiaro, en ese día especial, pasando frente a un balcón, habíase enamorado perdidamente de un malvón. Sí, de un malvón: Pelargonio, Geranio o Pelargonium hortorum -sé igual-
02.
¡Bramaban las periodistas del canal local!; transpiraban el maquillaje formando charcos viscosos sobre el escritorio celestito del nuevo decorado. “Otro caso de impunidad”, repetían. “Impunidad”, “Impunidad”, “Impunidad”. “Nuestra sociedad se vio conmovida otra vez por…” decían indignadas las comunicadoras sociales (sin títulos) mientras se les corría el rimel y una secretaria velluda las depilaba sin que la cámara las tomara; porque a ellas el fragor de la noticia las tenía plenamente ocupadas mientras en las cocinas de sus casas los platos sucios se amontonaban.
03.
La opinión pública local se dividió: “Plagiaro está en España con los montoneros
quemando la plata de Born”, decían algunos. “El viejo está gagá, debe andar perdido, ya va a volver”, decían otros. “Lo secuestró una red de prostitución para la tercera edad”,
arriesgaban los más osados…
04.
Nada de eso era cierto.
Plagiaro siempre había sido un alma exquisita, refinada, sensible, que escondía estas virtudes en la cara de marioneta de la oficina de machimbre de la Muni. ¡Un cargo administrativo! ¡Él, que lloraba de amor por el derrotero espiritual de Simone Weil!. “Ah, si yo hubiera estado a su lado, hubiera sido su amor, cómplice y todo”, decía cuando hacía un alto en la lectura del concepto de plusvalía. ¡Ah, Marx, Rosita, Leoncito! Pero él nada que ver con el realismo socialista; a él lo perdía el neobarroso y la poesía joven local de los ´90...
Los libros de Siesta, Del Diego, Belleza y Felicidad, Eloísa Cartonera y todos los que traía la Correveidile eran su ruta; sus libelos de caballería que lo hacían imaginarse un quijote en un medio hostil, atrasado, poco receptivo a las metáforas y metonimias pero sí a los monosílabos: “¡iiiiiiéééé! ¡Néééé!”… “Realismo cabeza”, ése era el canon; ¡y que Harold haga “Bloom”!
05.
Plagiaro, cincuentón sensible, amigo de Brad Pity y de su “Club de la Pelea”; eternos críticos de todo aquello que no pueden hacer… y al fin y al cabo: ¿qué hacer en este pueblo-purgatorio de aspirantes a punteros?
Leer, pues. Leer mucho, y bien.
Visitar a sus poetas amigos: a Nümen Montaraz, en su abadía bananera, disfrutando del devenir en silencio; o a Lisandro de Macedonia clasificando la banda de sonido de su cabeza en forma de discos, pispear sus libros de místicos medievales... ¡la vida entera refulgía en cada encuentro; sus amigos tenían su aleph portátil allí donde anduvieran! De cada reunión, miles de puntas que seguir... un rizoma de lecturas llamándolo como un cartel luminoso...
06.
El Periodista Operador puso Los Mirlos de fondo y dijo: “Solana, te fuiste como una rata”. Después se fue a tomar un café con el Pacha Escobar al bar del centro, en mesa contigua a la de la bella juventud diletante-tardía y ociosa…
El caso de la desaparición de Plagiaro crecía. La opinión pública local se movilizó. La Poeta Maldita que Deshonra su Apellido dejó los preparativos de casamiento con un efebo, y cual la vidente de Páez Vilaró (padre) recorría las calles olfateando el olor de Plagiaro, al que había conocido después del Último Caudillo Gobernador y otros ilustres decadentes. “No me iré de este mundo sin una última revolcada con Plagiaro”, repetía La Poeta Maldita que Deshonra su Apellido a quien quisiera oírla. “Poeta sin obra, porque la hace en la cama”, decía. “Tengo su sabor a ajenjo en un recodo de mi oreja izquierda, todavía” (y pedía que uno oliera ahí donde ella indicaba).
07.
Plagiaro quemaba retinas en su estudio.
El entorno aparecía como una visión fantasmagórica, borrosa: meros molinos de viento.
¡Un gusto refinado que no encontraba objeto! ¡Nada que pudiera entender una psicologuita de la UCA!
Su mujer, simple servidumbre; Plagiaro deambulaba cual Vincent Price, mirando los anaqueles repletos de libros, añorando una materialización mágica de su visión poética de la vida…
Hasta que la encontró, sí, en forma de malvón. ¡Un malvón! ¡Y el de la vecina más odiada del barrio!
08.
Había salido a comprar cigarrillos y, premonitoriamente, le vino a la mente aquél viejo tango:
“¡Malvón!/ Humilde flor/ que se arrincona;/ y en su aroma/ que se asoma/ me retoma/ el corazón.”
Y así fue, silbando esa melodía de Arona, que el flechazo sucedió: desde el balcón de la vecina el rojo florecido del malvón lo encandiló, báh, ¡a su corazón!
Las hojas reniformes parecían querer abrazarlo desde las alturas. ¡Imposible sustraerse, al llamado de ese híbrido amor!
09.
¡Toda la poesía leída resurgía desde su interior! ¡Era la energía, la nafta de su motor!
Presto, se trepó a un andamio pegado al balcón de su incipiente amor; y lo raptó. Nada le importó, ni su vecina, ni su mujer, ni su trabajo, ni su pasado; supo enseguida que de ahí en adelante viviría para su malvón.
10.
Y corrió, corrió; al ritmo del latido de su corazón.
¡Desde 5to grado de la escuela no sentía esa adrenalina; cuando regalaba chupetines a su novia Myriam! -amor prohibido- (prohibido por los hermanos de esta). “Si te acercás a la Myriam, te cagamos a palo, flaquito”. Ahora era lo mismo: el tótem de la cultura occidental cristiana se erguía sobre él, de golpe: era la regla; la prohibición; podría andar con quien quisiera, ¡menos con un malvón!
(Continúa el próximo lunes)
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Malvón
jueves, octubre 22, 2009
"Malvón" -el folletín- a partir de este lunes!
Amig@s,
a partir del pxmo. lunes y los tres siguientes, por este mismo canal, podrán leer (en 4 entregas) el folletín "Malvón"... la extraña historia de un hombre complejo que se enamora del malvón de su vecina.
En su momento, "Khalil se va a Miami" fue publicado en este blog antes de tener su edición en formato pizza (delirio concretado junto a De la Intemperie ediciones)... Ahora le toca el turno a "Malvón" que más adelante tendrá su edición en papel como corresponde, aunque en un principio fue escrito para publicar acá solamente.
Espero lo disfruten!
Saludos,
Maxi.
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Malvón
miércoles, octubre 21, 2009
lunes, octubre 19, 2009
Presentación de fanzines!
¡Invitamos a todos a la presentación de estos tres fanzines, a cuál más lindo!
-La Ultima Canción (fanzine cómics), nuevo número, esta vez edición temática inspirada en Los Años Locos!
-Tortas y Ventanas, absurdo y onírico fanzine de simples ilustraciones.
-El Bolero (sólo tuvo dos ediciones anteriores y depues de siete años sale la tercera)
Presentación:
Vie. 23 de oct. 20 hs.
Libreria & espacio de arte Correveidile. La Paz
82
www.libreriacorreveidile.blogspot.com/
Muestra y Feria:
sab. 24 de oct 20 hs.
Elefante Multiespacio. San Martin 1467
elefantemultiespacio.blogspot.com
Jaimo,
www.jaimeadas.blogspot.com/
Maxi Sanguinetti,
maxihumor.blogspot.com/
Lisandro Estherren,
artestherren.blogspot.com/
Viktor Sack,
viktorsack.blogspot.com/
Lucas Mercado,
parientesenlacasa.blogspot.com/
Julia Acosta,
www.juliaacosta.blogspot.com/
martes, octubre 13, 2009
SIGUE EL CINE MELÓMANO EN EL ELEFANTE
Octava Función: Björk Drawing Restraint 9 + Irradiación Plegable en vivoSigue el Cine Melómano, ciclo de rockumentales y bandas de culto de los jueves, desde las 21, en Elefante Multiespacio (San Martin 1467), con una entrada de 3 pesos. Este jueves 15 se proyecta Drawing Restraint 9 (2005), largometraje conceptual con Björk, que co-protagoniza y dirige este film junto al realizador Matthew Barney.
Abre la velada Irradiación Plegable,
dúo electrónico ambiental de Santa Fe.
Drawing Restraint 9 transcurre a bordo de un ballenero, donde un inmenso molde relleno de vaselina se halla en perenne estado de transformación. Dos visitantes del barco, ataviados con el tradicional vestido de boda sintoísta, serán partícipes de la metamorfosis. El talento del artista multimedia Matthew Barney se une por primera vez al de Bjork, en el capítulo nueve de un ambicioso proyecto iniciado en 1987, numéricamente desordenado, y en el que Barney propone la idea de la resistencia física como vehículo para la creatividad a través de su experimentación con los diversos campos artísticos.
La banda sonora de la película esta conformada por música que Björk compuso especialmente para la ocasión, once temas de sonidos basicamente japoneses que fueron publicados en el disco homónimo.
Cine Melómano nace con la idea y necesidad de crear un espacio alternativo, de dispersión y contracultura.
Organiza: www.elbuceador.blogspot.com
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Multiespacio Elefante
El Robot o el imperialismo yanqui en nuestra niñez

Pronto, hay que escribir una especie de "Para leer al Pato Donald" pero tratando de dilucidar si los juegos más emblemáticos de nuestra niñez, los del Patito Sirirí, respondían al objetivo de moldear nuestros sentidos para hacernos esclavos del capitalismo salvaje.
Me escribe el amigo Imanol con estos datos increíbles:
"Parece que el robot del Patito Siriri era un juego muy popular de los 70's y se lo produjo en masa, el modelo se llama "Giganta". Lo mismo el cohete-tobogán, se llama "Astro-City", los dos son de la misma empresa, Miracle Equipment Company de Grinnell, Iowa, fundada por Claude Ahrens, parece que fue el mayor fabricante de juegos para parques del mundo en los '80. Acá te dejo unos links:
Se ha resuelto el misterio del origen del robot del Patito, no vino del espacio, sino de Iowa.
espero que te resulte interesante, y capaz que da hasta para una notita en el blog, para difundir el descubrimiento."
Hecho. Nuevamente, mqc blog hecha luz sobre los íconos de nuestra ciudad que no lo serían tanto y que tendrían objetivos muchos más oscuros que el de entretenernos.
jueves, octubre 08, 2009
No nos olvidemos de Sultanino!

Vieja, sabías que Sultanino tiene nueva dirección?
Es Monte Caseros 616, ahí, a la vueltita de Elefante.
Saben algunos que en esos lejanos tiempos previos a internet, Sultanino era el lugar obligado para linkear con lo que pasaba en el mundo de la cultura pop.
Todavía recuerdo cuando Rubén generosamente nos abría la entrada a su altillo del negocio de calle España y nos colgábamos tardes enteras a leer colecciones completas de "Cerdos & Peces", "Fin de Siglo", "El Porteño"... y a escuchar bandas nuevas y a descubrir autores beats; todo oportunamente contextualizado con los comentarios y recomendaciones de Rubén... una parte de la historia de la radiofonía local le debe unos cuantos capítulos ...programas enteros fueron realizados en base al banco de datos que les posibilitaba Sultanino.
Digo, ahora está en un nuevo local, estaría bueno acordarse de pasar y recorrer sus tesoros, hace poco estuve y accedí a la parte de atrás con su colección de millones de vinilos...
Muchos debemos parte de nuestra "formación", o mejor dicho, "deformación" a sus tesoros...
¡No nos olvidemos de Sultanino!
Acá una nota de Claudio Cañete en el Semanario Análisis de hace un tiempito.
domingo, octubre 04, 2009
Ana Frank: 20 segundos.
Ana mira por la ventana a una vecina que se casa. Ana en blanco y negro un día de esos, en 1941.
20 segundos y detrás, una gran y triste historia.
Recordamos la enorme presencia en nuestras vidas de esta pequeña Ana Frank que nos dejó un gran testimonio en las páginas de sus cuadernos.
20 segundos y detrás, una gran y triste historia.
Recordamos la enorme presencia en nuestras vidas de esta pequeña Ana Frank que nos dejó un gran testimonio en las páginas de sus cuadernos.
miércoles, septiembre 30, 2009
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